Te voy a pedir un favor

A este año que entra no le voy a pedir nada, porque él no me lo debe. Me lo debe otra persona. 

Este año te necesito fuerte, con ilusión, con ganas. Te necesito en pie todas las mañanas, vestida de la mejor manera y con el complemento de tu sonrisa. 

Tienes muchas cosas que hacer, muchos planes que cumplir, así que nada de perder el tiempo en aquello que no necesitas. 

Te voy a pedir un favor: que tengas la certeza de que puedes con todo. No solo vale decirlo, tienes que sentirlo. 

Otra cosa que quiero que hagas es dar las gracias cada día: gracias por una carcajada, por una meta cumplida, por lo nuevo que has aprendido y por quienes están en tu vida. Porque todo eso merece la pena. 

Qué año más duro 2016, ¿verdad? Empezó flojo, continuó siendo un manojo de nervios y ha terminado con determinación y fuerza. Tocaste fondo en mayo, cuando suspendiste el examen; el trabajo no era fácil, todo lo contrario; tu familia, esa que ya habías conseguido figurar en tu mente, se rompía en pedazos: tenías que volver a pasar por todo aquello que no superaste; tu pareja se encontraba en una crisis personal que casi os cuesta la relación. Pero...

...tienes unos amigos fantásticos, con los que puedes disfrutar de momentos de risas, de llantos y de confidencias (¿recuerdas cuando eras más pequeña y pensabas que eso era para los demás, que nadie se quedaría contigo? Lo has conseguido); te has enfrentado a tus miedos y has hablado con tu corazón, para darte cuenta de lo maravillosa que eres (aunque te creas que no es del todo así); has iniciado nuevos proyectos que te entusiasman tanto que te dan la vida, aunque parece que te cuestan mucho esfuerzo (porque ser historiadora no es cuestión de dos días, y volver a disfrutar de tu pasión tiene su recompensa); aunque todavía está en versión de prueba, tu familia parece volver a tener una nueva fotografía, mejorada, y llena de paz; te has demostrado que puedes alcanzar aquello que quieras, pero solo aquello que quieres de verdad, no lo que se supone que debes hacer. 

Al año 2017 no le voy a pedir nada, que venga como quiera venir. 

A la Sonia del año 2017: sigue luchando, porque cada día te haces más fuerte. 

Comentarios

Entradas populares